MI SUEÑO… ¡¡LUCIA!!

He tardado y lo se… no en reaparecer por aquí que también, si no en hacer realidad un sueño pendiente desde que me adentrara en el maravilloso mundo del diseño. Diseñar para mi princesa de ojos azules.

La ocasión no podía ser mejor… ¡SU PRIMERA COMUNIÓN! el 16 de mayo, fecha para la cual yo tenía que tener todo listo y todo era… un traje de flamenca, que formaría parte de una mini colección puesto que el mío seguiría su misma línea. El tejido protagonista lo guardaba en mi taller de costura desde hacía un par de años, creo, lo adquirí en “los gitanos” el mercadillo de mi ciudad después de la temporada de ferias que, les bajan los precios para salir de la mercancía, y desde entonces tuve claro para qué y quién. Fino, fresco y acabado en patchwork, rosa de fondo con aplicaciones coloridas y originales que daban mucho juego a un sin fin de combinaciones de alto contraste.

Estaba igual de asustada que decidida a ponerme a ello, no era poco el miedito que me entraba cada vez que me sentaba en mi mesa a trabajar el diseño, y ¿miedito porqué? pues porque no sólo era la primera vez que tocaba infantil si no porque tratándose de ella y de un día tan importante todo tenía que salir mejor y más que bien… PLUSCUAMPERFECTO, y…

¡PLUSCUAMPERFECTO!

Lucia (1)
Lucia (2)

Llegó la hora de cambiar bocetos, lápices y borradores por papel de patrón, cinta métrica, tabla de medidas y demás ingredientes necesarios para pasar de metros de tela a una pieza flamenca.

El primer paso era decidir la talla, fácil y complejo al mismo tiempo… es la mínima expresión. En niños el tallaje va por edades pero en ella era imposible guiarse por ahí una diez sería como encajarle una XXL, sí créanme tal cual de exagerado, opté por una 8 a ciegas porque claro, la definición o una de ellas respecto a un regalo es que no se sepa por lo que era más que obvio que no podía tomarle medidas ni aliarme con su madre que sería la segunda sorprendida. No me lo pensé más y cuando quise darme cuenta tenía el patrón encima de las telas y ya andaba dando puntadas… ¡a ciegas! pero no me quedaba de otra.

Ya con el cuerpo hilvanado no pude aguantarme a las constantes dudas que me generaba la talla, así que tiré de creatividad para inventarme un cuento… si algo tenemos los diseñadores es imaginación ¿no?, pues así hice… sin pensármelo tiré de teléfono y le hice creer a su madre que andaba arreglando un vestido de damita de honor de la misma talla que ella. Fetiche me declaro de las sorpresas por impacto, me encantan… pero ésta no me hizo ni puñetera gracia…

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Si… han leído bien, escrito desde lo más hondo de mi sentimiento. No me tembló el pulso al reducir centímetros pero no me esperaba haberme quedado tan corta, más me hubiera valido tirar de una talla 6 directamente. Parecía fácil pero sólo parecía, no eran pocos los centímetros a bajar si a eso le añadíamos que la bella princesita no se estaba quieta ni en mis pensamientos, pero ¿quién dijo miedo? había que llegar hasta el final.

Combiné ambos escotes redondo en el delantero y V en la espalda; opté por manga francesa aún sabiendo que podía darle calor, pero había que hacerla lucir al máximo siendo tan delgada; dos volantes en la manga diseño capote de doble faz combinando el tejido principal con verde agua y otro entero de este último color; la falda de media capa con volantes del mismo corte que la manga pero en sencillo con un segundo volante en tejido cancán para resaltar al primero, la estructura de boca pequeña para un acabado muy fruncido y rematado con remallado de tanza para pronunciar más aún el frunce, buscando el toque más original monté los volantes en caracol es decir, de todos los volantes hice uno solo. El efecto visual de más a menos haría que por una parte quedase más corto.

Resultado final con modelo incluida… ¿cómo lo ven?

Lucia (4)
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Créanme si les digo que una vez acabado… ¡no me gustaba! no se cuál era la razón, si el contraste de colores tan explosivo de los volantes o lo saturada que quedé de tanto como me hizo sudar eso de coser en talla petit-suit. Cuentan que es el síndrome del diseñador quedar asqueado cuando terminas una creación, pero no se preocupen porque pronto se me pasó y no sólo estaba feliz si no que me llevé días con una sonrisa a lo Jocker plantada en la cara, y se me quedó corta comparada con la que me salió el gran día por el recibimiento que tuvo… no tengo palabras, los invitados se repartían entre felicitar a la protagonista y a mi. ¡AIIIINSSSSS!

Para completar el look flamenco mi madre le hizo de ganchillo la flor y los pendientes, todo una obra de arte.

Lucia (3)

Volvería a vivir semejante odisea una y mil veces por ella… la niña de mis ojos toda una muchachita ya.

Espero les haya gustado y disfruten con mis aventuras entre costuras.

Mil graciasssssssssss y mil besos con sabor a sal.

Jen Rober

Jénnifer Rober

Creo moda... mi moda la que quiero compartir contigo!!! Diseñadora, entusiasta de mi vocación y repleta de ideas que marcarán un antes y un después...

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