VIERNES DE ZAPATOS III

Empezando el fin de semana… ¿por fin?

Hemos recibido al otoño con apenas cuatro gotas y volvemos a tener calores… ¡¡así no hay quien pueda!!. Que si vaqueros, camisetas de media manga… y los pies¿?!… que lío por favor. Si calzas zapatos cerrados te cueces y si optas por seguir con descubiertos igual se te quedan congelados porque de repente refresca.

Para este Viernes de Zapatos he optado por un término medio, ni para uno ni para otro. El modelo que os presento me costó años conseguirlo, verídico, con lo terca que soy tuve que esperar como que… cuatro temporadas!!. Fueron una explosión pura en su aterrizaje al mercado, se los llevaban como rosquillas y no eran nada baratos, si mal no recuerdo alcanzaban los 60€ y yo, por aquel entonces, creo que era una simple estudiante de pocos ahorros. No perdía oportunidad de probármelos una y otra vez cada vez que pasaba por la tienda. Con su correspondiente mirada de cordero degollado a mi señora madre… sin resultado alguno.

Los descubrí en el centro comercial de mi ciudad, una franquicia llamada Ormas que en la actualidad creo que, por lo menos aquí, ya no existe. Así pasó el primer verano, dí por sentado que los había perdido para siempre. Recibiendo al año siguiente la temporada que más me gusta, me llevé una grata sorpresa… habían vuelto!!… pero las ganas de mi madre a gastarse la pasta, el precio se mantenía, esas… no habían hecho acto de presencia. La tercera temporada volví a quedar perpleja al verlos nuevamente en la tienda, aunque en esta ocasión ya no era la del centro comercial, por fin habían bajado y aún así mi madre seguía pasando de mi, estaban a 30€ y recuerdo que me vaciló… -cuando los pongan a 15€ te los regaló-. Y ahí quedó el tema.

Los olvidé, cuando al año siguiente por verano mi madre llegaba a casa con una bolsa de zapatos… no pude abrir más la boca porque creo que me faltaba cara… no sólo me los había comprado, sino que además le contaron… ¡¡¡15€!!!. Finalmente las dos nos salimos con la nuestra. No perdí oportunidad evidentemente de estrenarlos esa misma noche.

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Qué os parece… zuecos en color tostado combinado con plata, tanto en las tiras que dibujan la superficie como las tachuelas que decoran. Puntera chata “cortada” con pequeño orificio que deja ver la suela. Pala alta hasta la mitad del empeine en piel, sin línea superior quedando el resto del pie al descubierto. Tacón de metal plateado de 9,5cm, suela completa en madera. Un protector o almohadilla interior en beis. Combinables al máximo, aún ganando por puntuación infinita los estilismos ibicencos. Para este modelo la imaginación es tan extensa que puede faltarte verano para sacar a la luz toda combinación posible.

Ahora… siendo sincera… INCÓMODOS hasta perder la vida en el intento de soportarlos. Razón, el corte de la pala es poco flexible, nada más bien… por lo que se clava en el empeine insoportablemente. Sin duda alguna ellos, han sido una de mis más grandes decepciones. Obvio!!, cuatro años tardé en hacerme con ellos, el recibimiento que les hice fue casi de película… y esa misma noche con lo que me gusta una marcha veraniega… creo que no había tenido más ganas en mi vida de llegar a casa que aquel dichoso día. A mí… que las horas me saben a minutos, aquella vez me sabían a milenios interminables. Ilógico tal vez, pero me resisto a deshacerme de ellos, me gustan… ¡¿qué le hago?!… ponérmelos poco!!. Sí, esa fue la solución, un par de veces y muy distanciadas entre sí para que de una a otra… se me olvide el calvario, aaaah! y con sandalias de repuesto en el coche. Algo inédito en mí.

Toda una aventura andante… y nunca mejor dicho!.

GRACIASSSSSSSSSSS mis Roberitos por estar ahí. El próximo viernes, más en una nueva cita!.

Jen Rober

Jénnifer Rober

Creo moda... mi moda la que quiero compartir contigo!!! Diseñadora, entusiasta de mi vocación y repleta de ideas que marcarán un antes y un después...

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